Seguridad en la facturación electrónica garantizada por un escudo protector
La implementación de un framework de seguridad robusto garantiza la integridad de cada transacción digital.

Seguridad en la Facturación Electrónica: Framework y Amenazas

Diseñado para contrarrestar el fraude y la evasión fiscal, el proceso de facturación electrónica no es inmune a las amenazas del cibercrimen. La transición hacia este sistema es más que un simple cambio administrativo; es una actualización crítica de la infraestructura TI que, sin la seguridad en la facturación electrónica adecuada, abre nuevas superficies de ataque.

Al estandarizar los datos en formatos estructurados (XML/UBL), cerramos la puerta a errores manuales, pero abrimos la posibilidad de sufrir vulnerabilidades XML si no se securizan los canales de transmisión (API/FTP) y almacenamiento. Por lo tanto, es fundamental tratar estos documentos como activos digitales críticos y configurar un framework de seguridad robusto.

Esquema del framework de seguridad para la facturación electrónica
Un framework robusto protege cada etapa del ciclo de vida de una factura electrónica.

¿Cómo Configurar un Framework de Seguridad para Facturación Electrónica?

Para proteger adecuadamente el sistema de facturación electrónica, un framework de seguridad debe estructurarse en tres capas clave:

  1. Implementar Seguridad Preventiva: Analizar y minimizar el riesgo humano (phishing), organizativo (cumplimiento RGPD) y tecnológico (auditorías de vulnerabilidades).
  2. Desarrollar Seguridad Proactiva: Monitorizar activamente los sistemas en busca de anomalías y posibles intrusiones en tiempo real.
  3. Establecer Seguridad Predictiva: Utilizar inteligencia de amenazas para anticipar futuros ataques y adaptar las defensas de forma anticipada.

Cómo Funciona la Factura Electrónica con el Sistema VeriFactu

La factura electrónica en España, regulada por la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas (Ley Crea y Crece) y desarrollada técnicamente mediante el Real Decreto 1007/2023 y el sistema VeriFactu, consiste en registros informáticos de facturación que deben garantizar su integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad. Puedes consultar la documentación técnica oficial de la Agencia Tributaria para más detalles.

En este contexto, sistemas como VeriFactu imponen un nuevo estándar de integridad técnica. Ya no basta con almacenar un PDF; el software debe generar un registro de alta con huellado digital (hashing) y encadenamiento de registros. Esto obliga a los desarrolladores a blindar la base de datos contra modificaciones no autorizadas, ya que cualquier alteración rompería la cadena de hash (Chain of Custody) y alertaría automáticamente a la Agencia Tributaria.

Principales Riesgos de la Factura Electrónica

Los riesgos de la factura electrónica asociados a este proceso son múltiples y abarcan todos sus aspectos. Entre ellos, podemos identificar:

  • La interoperabilidad de los sistemas. El sistema de facturación electrónica abre la puerta a múltiples productores y proveedores de servicios. Estos operadores multiplican los puntos de ataque potenciales y la cadena de suministro, en este sentido, debe contemplar un framework de seguridad que pueda garantizar el correcto funcionamiento de los procesos.
  • Motivaciones ligadas al cibercrimen. Los múltiples puntos de ataque pueden ser explotados para actividades delictivas realizadas mediante phishing, ingeniería social o el uso de malware. Es evidente que el sistema de facturación electrónica no está a salvo de las amenazas que afectan a las empresas comunes.
  • Sabotaje/espionaje. Toda empresa deberá adaptarse al cambio, lo que significa que cualquier empresa puede ser saboteada mediante un ataque al sistema de facturación electrónica. Del mismo modo, para obtener información sensible y relevante sobre una empresa —como sus facturas—, es posible que un tercero malintencionado realice un ataque a la base de datos de facturas. ¿Qué mejor manera de conocer los planes de una empresa?
  • Ciberguerra. La guerra informática no tiene limitaciones espaciales y el sistema de facturación electrónica debería ser considerado una infraestructura crítica. ¿Qué sucedería si todo el sistema quedara indisponible?
Vectores de ataque comunes en la seguridad de la facturación electrónica
Identificar los vectores de ataque es el primer paso para construir una defensa sólida.

Vectores de Ataque y Amenazas Específicas

Hemos analizado cuáles son —o podrían ser— las posibles motivaciones que pueden conducir a un ataque al sistema. En esta sección, en cambio, evaluamos los medios a través de los cuales se puede llevar a cabo un ataque. Los puntos de acceso clave al sistema incluyen el portal del Sistema de Intercambio, la propia empresa, software de terceros y la base de datos de conservación.

A continuación, detallamos las amenazas concretas que se ciernen sobre el sistema de facturación electrónica:

  • FTP: El Protocolo de Transferencia de Archivos (File Transfer Protocol) permite la transmisión de facturas electrónicas. Esto, inevitablemente, expone el sistema a ciberataques FTP como:
    • Ataque de malware basado en Dridex: este conocido malware, identificado por primera vez en 2014, ha sufrido diversas modificaciones con el tiempo y permite atacar a los usuarios a través de archivos adjuntos en formato .doc en los correos electrónicos. Tras su última modificación, Dridex permite a quienes lo usan realizar ataques explotando credenciales y sitios FTP.
    • Path traversal: mediante un ataque de este tipo se busca obtener privilegios de administrador del sistema explotando medidas de autenticación débiles.
  • Base de datos: al permitir el almacenamiento de facturas electrónicas, la base de datos es un punto de ataque potencial. Es vital proteger la base de datos de facturas frente a amenazas como:
    • Manipulación de cadenas de consulta (Query string manipulation): en caso de código no seguro o vulnerable, un hacker malintencionado podría ejecutar consultas para recuperar datos.
    • Explotación de vulnerabilidades (Vulnerability exploit): los hackers siempre realizan actividades preventivas de identificación de vulnerabilidades. Estas actividades permiten identificar vulnerabilidades conocidas presentes en los servidores de la base de datos.
    • DoS (Denial of Service): enviando una gran cantidad de solicitudes a la base de datos es posible “colapsarla”, sobrecargándola de peticiones.
    • Adivinación de contraseñas (Guess password): una vez que el ciberdelincuente logra acceder al servidor web, buscará información sobre el servidor de la base de datos. Si la información no está protegida, el cibercriminal procederá a realizar intentos mediante ataques de fuerza bruta.
    • Inyección SQL (SQL injection): se trata de una vulnerabilidad conocida, lamentablemente, muy famosa y común. El cibercriminal explota esta vulnerabilidad presente en las páginas web e “inyecta” instrucciones de consulta SQL. Existen herramientas especializadas como SQLiFinder para detectar estos fallos.
    • Escalada de privilegios (Privilege escalation): existen bugs que permiten a los ciberdelincuentes escalar sus privilegios de usuario mediante el uso de scripts. Para profundizar, puedes consultar nuestra guía sobre qué es la escalada de privilegios.
    • Sniffing de paquetes: un sniffer es capaz de capturar los paquetes que entran y salen del servidor de la base de datos. A través de este sniffer, un tercero malintencionado podría llegar a obtener las credenciales de administrador del root de la base de datos.
  • Servicios web (Web services): estos servicios permiten transmitir las facturas electrónicas. Cada software de terceros para la gestión de facturas se encuentra expuesto a múltiples riesgos de seguridad web, entre ellos: la inyección SQL y de objetos, el clickjacking y el cross-site scripting, muchos de los cuales están catalogados en el OWASP Top 10.
  • Phishing: este tipo de fraude no conoce fronteras. Los ataques de phishing en facturas bien diseñados pueden permitir a un cibercriminal obtener información variada: historiales médicos, datos financieros, información personal, etc. Las facturas electrónicas, ciertamente, no son una excepción.
  • Ataques XXE (XML External Entity): Dado que la facturación electrónica se basa en XML, los parsers mal configurados son vulnerables a inyecciones XXE. Un atacante podría incrustar una referencia a una entidad externa en la factura para leer archivos locales del servidor (como /etc/passwd) o lanzar ataques SSRF (Server-Side Request Forgery) contra la red interna.
  • DDoS (Distributed Denial of Service): el objetivo del ataque es inundado con tráfico proveniente de múltiples direcciones. El ataque DDoS es una técnica muy sencilla de ejecutar y tiene como objetivo hacer que el servicio no esté disponible.

Cómo Configurar un Framework de Seguridad para Facturación Electrónica

Hemos visto que las motivaciones y las amenazas concretas que se ciernen sobre todo el sistema de facturación electrónica son muchas y, potencialmente, muy peligrosas. Por lo tanto, resulta evidente la necesidad de establecer frameworks de seguridad para la facturación electrónica capaces de contener posibles amenazas.

Todo framework de seguridad —y el de la facturación electrónica no debe ser una excepción— debe contemplar tres capas o estratos diferentes:

  • seguridad preventiva;
  • seguridad proactiva;
  • seguridad predictiva.

Sin embargo, el enfoque para las pymes debe estar en la primera de las tres capas, el estrato que, obligatoriamente y también en términos legales, debe ser implementado para garantizar el cumplimiento legislativo del RGPD y la gobernanza de la seguridad empresarial.

Además, normativas como la directiva NIS2 imponen nuevas obligaciones a las pymes. La capa de seguridad preventiva, como hemos dicho, es de necesaria implementación y permite a las empresas —a través de múltiples actividades— analizar y minimizar:

  • el riesgo humano (por ejemplo, los ataques de phishing en facturas, ya que el punto de ataque son los empleados);
  • el riesgo organizativo (evaluaciones y análisis relativos al cumplimiento normativo);
  • el riesgo tecnológico (proteger las infraestructuras de TI mediante auditorías periódicas con herramientas de escaneo de vulnerabilidades como Nessus o OpenVAS, y revisiones de código estáticas y dinámicas).

Mi Carro Close (×)

Tu carrito está vacío
Ver tienda